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Pizzorno entra en California y gana medalla en San Francisco

Para reafirmar que los vinos uruguayos tienen estatura suficiente para desempeñarse exitosamente en cualquier país del mundo, aún en aquellos con mayor tradición vitivinícola, Pizzorno Family Estates concretó otro importante desafío: Después de vender su espumoso en París, y sus vinos en Argentina, llegó a California y conquistó una medalla de bronce en la San Francisco International Wine Competition celebrada en el mes de junio de 2012.

Quienes tenemos el placer de conocer a la familia Pizzorno sabemos bien cuál es su filosofía: elaborar los vinos meticulosamente, respetando la identidad de la viña, mantener la calidad permanente a lo largo del tiempo en todas las líneas de productos, poner sus botellas en manos confiables para la comercialización, y meditar cada nuevo paso para mantenerse fiel a esa filosofía. No hay prisa ni ambición más allá que la que puede devenir del orgullo y la satisfacción de continuar en el camino trazado. El éxito no es un asunto económico, es una recompensa al trabajo constante.

La confianza que deviene de elaborar el vino con esta filosofía es la que ha llevado a Carlos Pizzorno a buscar un nicho de mercado donde los vinos se destacan por su gran calidad, y se conocen por las referencias que van de boca en boca. Por eso no tuvo dudas cuando Guzmán Furtado y Andrew Allen, de la importadora Icarus Imports, lo visitaron en la bodega de Canelón Chico y le propusieron llevar sus vinos a un mercado tan atípico para los vinos uruguayos como el del estado de California, en los Estados Unidos, que se caracteriza por haber desarrollado la industria del vino en escala en un período relativamente corto, impactando fuertemente en todo el mundo.

Andrew Allen nos cuenta que fue recién hace tres años cuando Guzmán Furtado le contó acerca del desarrollo adquirido por el Uruguay como elaborador de vinos de alta calidad, y que su elección recayó en los de Pizzorno Family Estates por su prestigio. La importadora tiene base en San Francisco, ciudad reconocida por su excelente gastronomía que es uno de sus grandes atractivos turísticos.

Con la orientación proporcionada por un grupo de sommeliers amigos que degustaron los vinos, Andrew escogió al Pizzorno Tannat Reserva 2008 y al Pizzorno Sauvignon Blanc Reserva 2009 para su introducción en el estado de la costa oeste, “aunque en realidad yo quería el Pinot Noir pero no había disponibilidad” -dice Allen. Los vinos ya se comercializan en restaurantes y tiendas de vinos de la zona de la Bahía de San Francisco.

Para promocionar los vinos Pizzorno, Icarus Imports ha organizado catas a ciegas, y los resultados siempre fueron muy positivos, en particular para la variedad Tannat. En su última visita a Uruguay, los importadores tuvieron oportunidad de probar los caldos directamente de las barricas, y por su parte Carlos Pizzorno prometió realizar una visita a California próximamente.

Como un elemento más para contribuir al conocimiento de los vinos de Pizzorno Family Estates, Icarus convenció a Carlos Pizzorno de presentar sus vinos en la San Francisco International Wine Competition. “Tengo mucha confianza en los productos de Pizzorno, y sé que tendrán un buen desempeño en cualquier competencia” – expresa Allen.

En la 32° edición que se realizó en el mes de junio de 2012 participaron 4.556 muestras en representación de 1300 bodegas provenientes de 29 países, y el Pizzorno Tannat Reserva 2008 obtuvo una medalla de bronce.

La San Francisco International Wine Competition es la competencia internacional de vinos más influyente en Estados Unidos, está presidida por Anthony Dias Blue y en esta edición el jurado estuvo integrado por un prestigioso panel de 49 expertos reconocidos internacionalmente, entre los que podemos mencionar a Deborah Parker Wong, Scott Greenberg, Jim Harré y Ellen Landis, entre otros

fuente Bodegas del Uruguay.

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Racimo, un vino exclusivísimo que sólo se podrá obtener en Corchos Bistró

Nació como uno de los tantos sueños concretados por Juan Sebastián Vázquez, propietario del restó de Ciudad Vieja, y concretado con varietales escogidos de la vendimia 2010 de la bodega Alto de la Ballena. Racimo es un ejemplar único, un rara avis, que por la escasa cantidad de botellas elaboradas se le irá muy pronto de las manos a su creador quien, seguramente, ya está soñando con el próximo.

Si se trata de soñar y de hacer realidad esos sueños podría decirse que Juan Sebastián Vázquez es un especialista en eso. Primero imaginó un espacio donde desarrollar su vocación gastronómica -está graduado como Técnico en Gastronomía- y su amor por el vino nacional en un solo emprendimiento y lo concretó con Corchos, un bistró y boutique de vinos con una carta que cuenta con productos de 18 bodegas exclusivamente uruguayas. En Corchos se permite descorchar -valga el juego de palabras- ni una sola botella que haya sido elaborada fuera del país, en un acto de fe ponderable y del que podemos dar testimonio.

El segundo sueño de Vázquez fue un libro. Y éste se acaba de concretar con el reciente lanzamiento de la Guía de Bodegas y Vinos de Uruguay, un completísimo relevamiento de 33 de las más importantes bodegas nacionales y de sus mejores productos a juicio de los autores, un equipo conformado por el fotoperiodista sudafricano Greg de Villiers, el propio Vázquez y dos sommeliers.

El último sueño concretado fue el de un vino propio que representase su gusto y a su emprendimiento gastronómico. Un vino exclusivo que sólo se pueda beber o comprar en Corchos, y así fue como nació Racimo. De las vides que crecen el los “viñedos ubicados en la ladera de la Sierra de la Ballena donde el Syrah ocupa la cima pedregosa del predio”, como reza su contraetiqueta.

Con la ayuda de Soledad Mello, enóloga residente de la bodega Alto de la Ballena, Juan fue probando distintos cortes de vinos elaborados con varietales cosechados en 2010 y acunados en cubas de roble, hasta encontrar el que su paladar entendido le dictaba como el mejor.

Las escasas 78 botellas numeradas a mano y que, como dijimos, pueden exclusivamente adquirirse en el local que Corchos posee en Bartolomé Mitres y 25 de Mayo de Ciudad Vieja, son un assamblage de 80% de Syrah con 12 meses de barrica de roble francés de segundo uso con un 20% Cabernet Franc con 15 meses de roble francés también de segundo uso.

Ficha Técnica

Nombre comercial: Racimo

Corte: 80% Syrah con 12 meses en roble francés de segundo uso / 20% Cabernet Franc con 15 meses en roble francés de segundo uso.
Cantidad: 78 botellas numeradas a mano
Alcohol: 13%
Enóloga: Soledad Mello
Selección: Juan Vázquez
Elaborado en Dorilar S.A
Precio: $ 370

fuente Bodegas del Uruguay

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“Para Giménez Méndez se abre un abanico de nuevos negocios”

Sebastián Gnzatto junto a Jaroslaw Buss, importador de Giménez Méndez en Polonia, y Marta Méndez Parodi.

 

 

La bodega de Canelones con viñedos en Las Brujas y Los Cerrillos, se encuentra inmersa en un importante proceso de expansión internacional que demanda todo el esfuerzo del equipo que encabeza Marta Méndez Parodi. En diálogo con Bodegas del Uruguay su gerente de exportaciones, Sebastián Gonzatto, realizó una reseña de los éxitos alcanzados, y anticipó novedades en los cinco continentes.Sebastián Gnzatto junto a Jaroslaw Buss, importador de Giménez Méndez en Polonia, y Marta Méndez Parodi.

Estamos orgullosos por haber sido seleccionados nuevamente por el Systembolaget, el monopolio estatal de tiendas de bebidas alcohólicas de Suecia. Fuimos la única bodega que logró la adjudicación en la única categoría abierta a este llamado a licitación, que solicitaba a Uruguay la provisión de vinos tintos de corte con la variedad Tannat. Se podía presentar un solo vino por bodega, y Giménez Méndez presentó el Identity Tannat-Malbec, que resultó elegido entre todas las muestras que se enviaron desde Uruguay. Aún no se nos ha especificado el volumen de esta exportación, que puede variar entre 12.000 y 35.000 botellas

¿En qué ferias participaron durante este año?

En el mes de abril año estuvimos presentes en la 69° edición de la WSWA (Wine & Spirits Wholesalers of America) que se realizó en Las Vegas, Estados Unidos y que es una feria exclusiva para distribuidores donde acompañamos a nuestro importador en ese país, y también en marzo fuimos a Prowein 2012 que se realizó en Dusseldorf, Alemania; y en mayo a Vinexpo Asia-Pacífico 2012 que se realizó en Hong Kong, junto a las bodegas exportadoras que integramos Wines of Uruguay.

¿Por qué no participaron de la London International Wine Fair?

En Reino Unido tenemos un importador con el que venimos trabajando en forma ininterrumpida desde el año 2008, que ha realizado un muy buen trabajo, y para él es mucho más interesante que trabajemos en otras actividades de promoción en la ciudad de Londres. Por eso no participamos en la LIWF, en Europa únicamente acompañamos a Wines of Uruguay en Prowein.

¿Fue en Prowein donde se estableció el contacto con los importadores de Rumania y Ucrania?

En realidad, los contactos con las empresas ya los habíamos realizado desde Uruguay, y durante nuestra presencia en Prowein terminamos de cerrar la negociación. Es una feria muy importante para nosotros, es muy profesional y nos da la posibilidad de establecer contactos con destinos no tradicionales para los vinos de Uruguay. También establecimos otros contactos cuyos resultados esperamos poder comunicar en breve.

¿También están incursionando en otros países de América del Sur?

América del Sur siempre fue para nosotros un mercado muy atractivo, pero debido al poco tiempo disponible para desarrollarlo, nuestras operaciones se inclinaban hacia los mercados europeos donde ya estábamos más afianzados. En América del Sur únicamente estábamos presentes en Brasil. La incursión en los demás países de nuestro continente es reciente. Nos ha llamado poderosamente la atención la madurez adquirida por los consumidores y el potencial para nuestros productos que ello implica. Nuestros vinos han tenido muy buena recepción, es un tipo de importador que se interesa mucho más por la bodega, por conocer los productos, recibe nuestras propuestas con gran atención y las analiza exhaustivamente antes de concretar las órdenes finales. Perú y Colombia ya han confirmado sus pedidos. Ahora estamos en tratativas avanzadas con un importador de vinos de alta gama en Paraguay, y también queremos intensificar nuestras exportaciones hacia Brasil.

En Brasil los vinos de Giménez Méndez son muy apreciados.

Efectivamente, el periodismo brasileño siempre ha hablado muy bien de nuestros vinos. Justamente en 2011 el periodista Jorge Lucki publicó una selección de 101 vinos y entre los del Nuevo Mundo, el único vino seleccionado para Uruguay como el mejor de los degustados fue nuestro Giménez Méndez Super Premium Tannat 2006, y en la categoría de vino uruguayo con la mejor relación precio-calidad, escogió al Giménez Méndez Alta Reserva Tannat 2008. Con anterioridad, ya habíamos recibido excelentes puntajes para nuestros vinos: la Asociación Brasileña de Sommeliers en el año 2009 destacó al Luis A. Giménez Tannat como el mejor Tannat del Uruguay otorgándole 92.3 puntos, y luego en las publicaciones Prazeres da Mesa (2010) y Adega (2011) el mismo vino nuevamente superó los 90 puntos.

¿Es importante obtener altos puntajes?

Así es, es muy importante porque sirve para confirmar la alta calidad de nuestros vinos. Justamente en el número correspondiente al mes de julio de 2012 de la revista The Tasting Panel se ha publicado una excelente nota sobre varias de las bodegas del país, a partir de una visita realizada por Anthony Dias Blue. En ella, incluye una breve reseña de los mejores vinos uruguayos degustados, donde ha distinguido a tres de nuestros productos también con puntajes excelentes: el Giménez Méndez 100 Años Sauvignon Blanc 2012 recibió 90 puntos, el Giménez Méndez Identity Tannat 2010 recibió 91 puntos, y el Giménez Méndez Tannat Premium 2009 recibió 92 puntos. Esta publicación es muy influyente en los Estados Unidos, principalmente entre distribuidores y participantes directos en el negocio del vino, y a partir de la cual el país norteamericano tendrá una mejor comprensión y conocimiento acerca de nuestro país y sus vinos.

¿Cuáles son los planes a corto y mediano plazo?

Son tres los objetivos principales: Crecer en exportaciones y destinos, continuar consolidando la marca Giménez Méndez como productor ícono del Tannat, y concretar los negocios de exportación en los que se vino trabajando el año pasado y durante la primera mitad de este año. Además estamos trabajando en un proyecto muy importante para los Estados Unidos, para el cual con mucho orgullo nos han seleccionado, que esperamos poder revelar muy pronto.

Por Sebastian Gonzatto

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¿Qué dijo Neal Martin, el emisario de Parker, sobre los vinos argentinos?

El nuevo crítico de The Wine Advocate, la publicación de Robert Parker, dialogó en exclusiva con Día a Día tras recorrer 25 bodegas y degustar 700 vinos en Mendoza.

 

El nuevo crítico de The Wine Advocate y sucesor de Jay Miller, es de origen británico. Se llama Neal Martin y tiene 40 años, aunque su apariencia juvenil no deja rastros de su edad. Martin estuvo una semana en Mendoza visitando bodegas de Luján y Valle de Uco, conociendo personalmente a propietarios de bodegas y a enólogos, incluso juntándose con ellos a cenar y a debatir cada noche, junto con su amigo e intérprete en esta ocasión, Andrés Rosberg. Esta es la primera vez que Martin prueba vinos argentinos en terreno; su primera cata oficial fue el Tasting que hizo en Londres de 500 vinos argentinos, organizado por Wines of Argentina.

La llegada de Neal despertó muchas inquietudes y expectativas entre los locales ¿Qué dirá el británico de nuestros vinos? ¿Le gustarán los caldos “corpulentos” que solía apreciar Miller? ¿Modificará de forma notoria los puntajes -altos, dicho sea de paso – que solía obtener Argentina con Big Jay?

Sucede que se retire o no, la publicación de Parker sigue siendo número 1 en Estados Unidos y sus scores, los más famosos entre importadores y consumidores. Los puntajes de Martin serán revelados en Octubre, pero a juzgar por lo que adelantó a Día a Día del Vino, no cambiará de forma radical la visión general que tenía Miller sobre Argentina.

– ¿Probó los mismos vinos de Jay Miller?

No exactamente los mismos. Miré los reportes de Jay Miller  y busqué a los productores que él visitaba, porque es importante tener continuidad y porque no quiero que un productor desaparezca de un día para el otro.

-¿Pero puede suceder que un productor haya tenido 90 puntos y hoy caiga a 85 o no esté en la lista?

Eso es diferente. He probado más de 1.000 vinos, y puedo cambiar mi opinión sobre los puntajes que obtenían esos vinos; no he chequeado los reportes de Miller en términos de puntaje. Un crítico que reemplaza a otro no tiene que tener el mismo criterio. Creo que Jay y yo tenemos paladares diferentes, aunque nunca degusté junto a él, creo que él es un buen degustador. Sin embargo por lo que vi en España, creo que la consistencia entre ambos será mayor de lo que la gente puede pensar. Al mismo tiempo, quiero que conozcan la particularidad de mi paladar, porque creo que lo más importante es que sepan que digo la verdad. En Burdeos, si vas a cualquier chateau, podés ver los comentarios de Robert Parker y los míos, muchas veces estamos de acuerdo, algunas veces no, pero a la gente le gusta que tengamos diferentes opiniones sobre el vino porque no hay ninguna definitiva.

– La gente tiene expectativas porque usted es inglés y Miller es americano, pasó lo mismo en España, por eso se esperaban cambios.

Bueno, si ves los reviews de Jay queda claro que a él le gustaban mucho los vinos elegantes, muy europeos, muy cuidados, así que no creo que haya cambios tan grandes como creen. De todas formas, eso ya lo veremos.

-En definitiva, es bueno para Argentina, sobre todo si no decaen los puntajes altos…

Sí, es bueno. Algo que no hice fue degustar los mismos vinos, probé las nuevas añadas de los mismos vinos. Yo creo que los estilos pueden cambiar mucho de un año a otro; hay gente que deja de usar barrica, o cosecha antes. Estuve hablando mucho con enólogos que están experimentando en Argentina y que saben que no tienen la fórmula mágica, que siguen mirando al futuro, los mejores enólogos se cuestionan mucho lo que hacen. Un buen enólogo nunca está satisfecho. Una cosa buena que vi en Argentina es este cuestionamiento, este deseo de cambiar.

-¿Cuál era su conocimiento de los vinos de Argentina antes de venir aquí y hacer el tasting de Londres?

¿Por qué todos creen que no he probado vino de Argentina antes? He ido a muchos de los tastings en Londres realizados por Wines of Argentina, tengo artículos escritos sobre Argentina en mi página, Wine Journal, incluso ahora si ven en E.robertparker.com, en mi sección, hay muchas referencias a vinos de Argentina. Tengo experiencia.

-Claramente la tiene entonces, pero ¿qué cambia ahora que es el crítico oficial para Argentina?

Creo que la mayor diferencia es que tengo que venir a Argentina antes de escribir un reporte; entiendo que es importante ir al país, es difícil ir a todos los países, hoy veo cuán importante es venir no sólo a Argentina, sino a Chile, a Sudáfrica, a España, para ver qué está pasando.

– ¿Hay algo que le sorprendió entre los vinos que probó?

Decir que me sorprendió sería mucho. Pero hay cosas sobre las que he cambiado de opinión desde el tasting de Londres a ahora. Algunos de los Bonardas que probé de los que no tenía tan alta opinión, me gustaron mucho, especialmente para hacer blends, es una variedad con grandes fortalezas para hacer blends de alta gama. Había probado algunos Torrontés un poco más aburridos y chatos, pero  aquí encontré algunos muy interesantes. Alguno de los Malbecs por supuesto, me gustaron mucho, aunque sé que Argentina puede hacer muy buenos Malbecs. Probé vinos desde 5 a 300 dólares la botella. Creo que hay vinos muy buenos en el segmento de 10 a 25 dólares la botella. Generalmente no miro el precio cuando pruebo; lo hago después. Sí me pasó que probé varios vinos excelentes, luego miré el precio ¡y me sorprendí que fueran tan buenos a un precio bajo!

– En general, ¿son adecuados para su rango de precios?

La mayoría sí, pero algunos vinos icono verdaderamente no están a la altura de la categoría. Pero esto pasa en muchos países.

-En el mundo y en Argentina se da un debate eterno sobre madera y alcohol, ¿en qué punto del debate están, según usted, los vinos argentinos?

Yo no soy anti barrica nueva pero creo que los enólogos deben pensar si la madera nueva 100% beneficia a su vino, y si todos los años lo necesita hacer igual. Si veo que un enólogo pone todos los años 24 meses un vino en madera nueva voy a preguntarle porqué. El peligro es que cuando probas muchos vinos como yo, es un poco frustrante, porque hay terroirs interesantes, fruta y personalidad, pero si se le pone madera nueva a todos se les quita interés. Veo que esa actitud en Argentina está cambiando.

– ¿Será que no compran barrica nueva por la crisis y las trabas a las importaciones?

(Ríe) Sí, puede ser. Se ahorran mucho dinero sin comprar barricas nuevas. Sin embargo creo que Argentina tiene terroirs muy interesantes y hay que expresar esos terroirs lo mejor que se pueda; tal vez se pueda hacer con barrica nueva, es posible, pero no todo el tiempo. Hay que recordarle al enólogo que no siempre barrica nueva es buena.

Si un pequeño productor en el medio de la nada, cambia su estilo, nadie se entera; pero si 2 o 3 enólogos famosos dicen, “vamos a ir en esta dirección”, todo mundo toma nota. Cada región tiene pioneros, gente que experimenta y piensa en el futuro. Argentina no es diferente en ese sentido.

– ¿Hay alguna posibilidad de que cate en a ciegas en Argentina?

No lo hice esta vez pero lo podría hacer en el futuro. Como es la primera vez que vengo me pareció adecuado hablar con los productores, conocer un poco más, saber hacia dónde van con cada vino. En el futuro cuando me familiarice, ¿por qué no hacer una cata de Malbec o Pinot Noir a ciegas? En Burdeos trato de hacer algunas a ciegas, y otras no. En cada bodega es necesario hacer las dos con los mismos vinos, porque si una cata te da distintos resultados, es porque estás haciendo algo mal. Hay que hacerlo con justicia. Las catas a ciegas llevan mucha organización.

– ¿Qué opinó de la frescura de los vinos?

Creo que es un tema en que los enólogos argentinos tienen que pensar en el futuro, la frescura es algo que te hace querer tomar otro trago, el final de muchos vinos aquí es un poco más dulce, por las características del clima en muchos casos, pero creo que se está trabajando en cómo hacer para cambiar eso y lograr más frescura en los vinos.

– ¿Qué dice cuando le gusta un vino? ¿Lo manifiesta?

Nunca. Pongo cara de póker, mientras más me gusta un vino, más serio me pongo. Ya sé que la gente encuentra un poco frustrante que ponga esta cara de serio, usualmente digo mientras menos feliz me veo, más me ha gustado el vino.

 

Gabriela Malizia

gmalizia@areadelvino.com

 

 

“Quería conocer productores pequeños”

El viaje  de Neal Martin fue organizado a través de la publicación de Robert Parker, The Wine Advocate.  Wines of Argentina ayudó con la logística y organizando algunos de los tastings en los que participó En esta ocasión Neal Martin quiso “buscar a alguien independiente que me enseñara otras cosas” según dijo y por eso se contactó hace un par de meses con el presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers, Andrés Rosberg, quien fue su contacto, coordinador y referente durante este viaje.

 

“Wines of Argentina hace un excelente trabajo, pero quería conocer productores realmente pequeños, diferentes, quería tratar de llegar a la mayor cantidad de productores posibles, aunque no pude llegar a todos, tengo un solo paladar y dos piernas, y me siguen llegando mensajes para que vaya a sus bodegas. Será la próxima”, dijo Neal. Martin dice que por esta diversidad encontraremos entre los puntajes algunos vinos que no estuvieron antes en un reporte de la revista de Parker

 

Cada día visitó 3 bodegas por día, y a la noche se encontró con grupos de enólogos, con los que tuvo discusiones interesantes. “He aprendido mucho estando  allí y escuchando mientras ellos discuten. Creo que como mínimo se necesita una semana para absorber algo de la cultura de un lugar. Por eso fui al Norte ni al Sur de Argentina porque no quería pasarme todo el tiempo viajando, quería conocer mejor un solo lugar”.

 

En cada bodega trató de probar todos los vinos de cada productor. En total entre Londres y Argentina degustó un total de 1.200 vinos.