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SAMSUNG y el vino argentino

Samsung exporta vinos argentinos

 



 

 

Las nuevas reglas del gobierno de Cristina, que obligan a los importadores a exportar, han propiciado insólitas alianzas comerciales. Más multinacionales se asocian a bodegas para poder importar. Samsung le comprará a La Rural vinos de U$S 90. La cadena italiana de electrodomésticos Indesit, acordó con Norton por U$S 10 millones

“La necesidad tiene cara de hereje”, dice el viejo refrán. Para las compañías importadoras obligadas a firmar acuerdos ocasionales para compensar exportaciones en la misma proporción, bien puede reemplazarse la noción de herejía por la de un negocio que asoma prometedor para las bodegas mendocinas, las socias más buscadas por multinacionales con sede en Argentina. Por eso, a los vínculos conocidos (Bodega Robino con Hyundai, Augusto Pulenta con Porsche, etc) ahora se añaden nuevos pactos: el de La Rural y Samsung – Norton e Indesit de iItalia. Se pronostica incluso alianzas de largo plazo en la mira.

“Es la posibilidad de salir del canal de distribución tradicional para colocar vinos de altísima gama”, comenta Alfredo Matilla, gerente de exportaciones de La Rural, tras cerrar en menos de 2 meses el acuerdo con el gigante coreano de la electrónica que le permitirá no sólo expandirse en Seúl sino también llegar a sus más de 190 mercados.

Una partida limitada de 600 unidades de Rutini Apartado Gran Malbec 2008 (U$S 90 la botella) se convertirán en regalos empresariales para ejecutivos coreanos, a partir de fines de julio.

Para la firma fundada por la familia Rutini significa trascender el segmento masivo de Seoul, al que ingresó hace tiempo, a través de la cadena de locales de comida argentina “Mendoza Wine Corea”, su importador/distribuidor. Para Samsung, es la primera apuesta a un vino argentino de renombre (ya lo hizo con algunos chateaux franceses) para matar dos pájaros de un tiro: compensar importaciones y posicionar los estuches de madera del Apartado como presentes de lujo.

Según admite Matilla, aunque pequeña en monto (ronda los U$S 55 mil) la primera transacción abre la puerta para futuros mayores despachos.

La buena llegada de los directivos de Samsung Argentina a la secretaría de Comercio facilitó el OK de Guillermo Moreno. “Ellos están entusiasmados y nosotros conformes, porque es una relación seria. Este es un negocio de relaciones; no vendemos compensaciones sino vino” dice el ejecutivo.

Tan auspiciosa asoma la alianza que en La Rural ya planifican cómo consolidarla a largo plazo. No obstante, la bodega estudia ofertas de otras 2 multinacionales de origen europeo y otra norteamericana con filiales argentinas.

Electrodomésticos por vinos

Para el gerente de finanzas de bodega Norton, Eugenio Oliveri, el flamante convenio con la cadena de electrodomésticos de origen italiano Indesit comprende “un esquema bastante innovador. Conceptualmente, no implica un incremental de exportaciones; hoy nuestra balanza comercial es bastante favorable”.

Es que en los términos acordados, técnicamente Norton vende al mercado interno, y en éste caso es la compañía italiana la que exporta rá a la península sus vinos, como parte de un cupo de unos U$S 10 millones del que dispone la bodega para hacerlo.

“Norton tiene presencia en muchos países, pero esto contribuirá un fortalecimiento en el mercado italiano, muy probablemente con un mix de líneas que incluye a los varietales jóvenes, para distintos canales. Parte de la idea es conservar un margen para atender posibles eventualidades de nuestros proveedores para importar”, explica por su parte Luis Steindl, gerente operativo de la firma lujanina.

A diferencia del que ya cerró La Rural, al plan de la bodega de Perdriel, cuyos primeros contactos se remontan a principios de mayo, sólo le falta la aprobación de Moreno. De hecho, hacia el fin de semana se esperaba la firma del funcionario al cabo de una reunión en Buenos Aires.

No es, hasta ahora, la única propuesta pero si la primera en derivar en un convenio concreto. Sucede que en el medio de la negociación con Indesit, los responsables de Norton también recibieron presentaciones de otras empresas internacionales, entre las que se destacan la del grupo chileno Cencosud y y hasta la automotriz alemana BMW.

22/07/2012, Fuente: Diario Los Andes

 

 

 

 

 

A.Montes

Entrevista: Aurelio Montes, Presidente de Viña Montes

 


 

 

 

Piloto incansable

El presidente de la bodega chilena Viña Montes estuvo en Montevideo en una gira comercial y sorprendió con su personalidad inquieta y emprendedora. El empresario habló de su exitoso modelo de negocios

“Hago demasiadas cosas”. Con más de 60 años, el empresario Aurelio Montes, presidente de la bodega chilena Viña Montes, tiene poco tiempo libre. En 1988, junto a tres socios y con US$ 50 mil -“un capital inicial ridículamente bajo”- fundó la vitivinícola que el año pasado facturó US$ 53 millones. El emprendimiento, ideado como proyecto de jubilación, fue un éxito, lo que permitió la apertura de otras bodegas en Argentina y EEUU. Este año, su bodega chilena producirá 8 millones de botellas, que se venderán a un promedio de US$ 60. El 95% de la producción se exporta, principalmente a EEUU, Corea y Reino Unido. Montes alterna su trabajo con sus muchos intereses. Es piloto de avión, aficionado a la vela y a la equitación. El año pasado estudió historia en la Universidad de Berkeley. Hace unos meses, entró a la marina chilena y ahora está en pleno proceso de entrenamiento. “Me tratan como si tuviera 15 años: cinco de la mañana ducha helada, piscina, marchar y castigo por no cumplir órdenes. Me falta tiempo para las locuras”, bromeó.

¿Qué factores permitieron el éxito de Viña Montes?

Partimos cuatro socios con esta locura, y cada uno cubría un área muy distinta. No nos cruzábamos en las responsabilidades. Queríamos hacer algo para el futuro, para cuando nos retiráramos poder ir a una viñita, caminar por medio de las parras. No había una ansiedad por ser exitosos, y resultó porque no le pusimos presión. Y el modelo de negocios que usamos fue muy atípico. Partimos conquistando el mercado. Arrendamos una bodega, no éramos dueños de nada. Comprábamos uva. A esa altura ya conocía muy bien el mercado porque trabajé 16 años como enólogo. Con este formato tan austero salimos. El mercado reaccionó bien y empezó a crecer a niveles que no soñábamos. Ahí dimos los siguientes pasos tímidos y compramos una finca y la plantamos. Luego compramos una segunda finca, en el mismo valle de Colchagua. La bodega la construimos en 2004. Fuimos muy austeros. No sacamos un peso de las utilidades que nos iba dando. Todo lo que generábamos iba de vuelta para aumentar nuestro capital de trabajo, mantener los niveles de endeudamiento a niveles razonables y seguir creciendo.

¿Apostar a la calidad y no a la cantidad tuvo inconvenientes?

Desde el primer día dijimos que íbamos a abordar un nicho muy especial, que Chile no tenía: vino de alta calidad. Y si vendíamos poco, que vendiéramos poco pero bueno. No se trata de batir a un Concha y Toro o a un Santa Catalina, que son verdaderos monstruos. Ese no es nuestro nicho ni pretendemos que sea. La calidad ha sido nuestro norte y sigue siéndolo. Cada vez que saco una mezcla nueva, siempre apunto a la excelencia.

¿Cómo lidiaron con la crisis generada en 2008?

Nos está pegando. Creo que nunca hemos dejado de estar en crisis. Tuvimos la sensación de haberla superado en 2010, pero creo que nunca la superamos. Siento la crisis más viva hoy día que en 2008 y 2009. Hemos tenido que batallar con eso y adaptarnos. Bajar precios no, ni que hablar. De vez en cuando hay que acceder a una promoción puntual para mantener todo este buque flotando. Pero bajar precios como política…, prefiero vender poco y no matar la marca. Nos ha costado 22 años poner la marca en el sitial que está y por ningún motivo la vamos a sacrificar.

¿A qué respondió la apertura de bodegas en EEUU y Argentina?

En Viña Montes no esperábamos tener el éxito que tuvimos. Llegó un momento en que los crecimientos llegaron a un techo.

Teníamos energía, queríamos hacer las cosas bien, y teníamos una red de distribución muy potente, con 110 países en el mundo, con un prestigio ya ganado. Argentina era el primer paso lógico y me alegro mucho de haberlo dado, porque nos ha ido muy bien. Se nos ha complicado con la política argentina -mejor ni hablar de eso porque está muy enredado ahora- pero no va a durar eternamente. Hoy (la bodega Kaiken) está dentro de los 15 mayores exportadores de Argentina. El caso de Napa (EEUU) tiene un matiz distinto. Me quería probar a mí mismo, y un poco al mundo, que donde nos pongan hacemos vino. Ha sido exitoso pero muy difícil. Largamos el día que quebró Lehman Brothers.

¿La mayoría de esos vinos también se exporta?

En Argentina exportamos el 99%. Es muy difícil. Hay una inundación de vinos argentinos con mucha reputación en el mercado. En EEUU nos ocurrió algo curioso. Pensábamos que EEUU iba a ser el gran cliente del vino americano, y no ha sido así. Es Asia: Corea, Japón, Vietnam, Malasia, Tailandia. Pensé que por lo menos el 50% del proyecto americano se lo iba a tomar EEUU. Con dificultad llegamos al 25% y el 75% se va para afuera.

¿Asia es el nuevo mercado para los vinos de alta gama?

Sí. Y el otro mercado que nos ha sorprendido es Latinoamérica. En Uruguay tenemos los vinos de Napa. También en Brasil, en Perú. Latinoamérica es un polo de desarrollo muy respetable. Nos ha ido mejor que en Europa. Con dos guerras mundiales, los tipos no gastan ni uno.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de producir desde Chile?

La ventaja está dada por la condición natural, un clima y un terruño tremendamente adaptado para la viticultura. Por el lado de las desventajas, Chile principalmente formó su imagen en base a bueno, bonito y barato. Fue un sello a fuego que hasta hoy cuesta sacarlo. A pesar de que hay unas cuatro o cinco viñas que hemos hecho mucho esfuerzo por poner el vino en un sitial de privilegio, nos ha costado mucho sacarnos ese estigma. La solidez económica del país hoy es complicada hasta cierto punto. Chile está muy ordenado, con un sistema bancario pulcro. La deuda está muy por debajo de sus depósitos. Si traemos la plata pagamos la deuda y quedamos con superávit. Chile está muy bien, pero esa bonanza nos tiene con una economía muy restrictiva, un dólar muy castigado. El cobre es el gran beneficiado. Los que no producimos cobre estamos de rodillas porque tenemos costos relativamente altos y dólar bajo.

¿Qué opina de los vinos uruguayos, especialmente del Tannat?

Tengo tannat en Chile y estoy probando, tratando de entenderlo. Le he tomado mucho respeto a la industria uruguaya con lo que ha hecho con el tannat. Diez años atrás no apostaba una chaucha por la viticultura uruguaya. Dije que iban a terminar por aflojar o quedarse en un nicho muy chiquitito. Pero en los últimos cinco años he escuchado excelentes comentarios. Han logrado sacarle elegancia a un vino que es básicamente rústico. Y creo que ese es el camino. Pero que escogieron una variedad muy difícil, lo hicieron.

14/07/2012, Mayte de León – Publicado en El Observado

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Monte Vide Eu – Cata vertical en Bouza

Cinco añadas del tinto Top de Bouza – 2005 al 2009 –disfrutamos en una excepcional cata vertical. Se realizó la semana pasada, en el restaurante de la propia bodega. La coordinación de la degustación fue realizada por Bodega Bouza Boutique y la Asociación Uruguaya de Sommeliers Profesionales (AUSP). Unos cuarenta sommeliers pudieron asistir por tratarse de un lunes. Otros trabajaban ese día y no pudieron concurrir.
La presentación corrió por cuenta de Juan Borda Gerente General de la Bodega y por parte de la AUSP, sus directivos: Magdalena Américo y Juan Da Costa. Luego y antes de comenzar, el Dr. Eduardo Boido nos relató las circunstancias – ventajas e inconvenientes – de cada vendimia y como ellas influyeron en la personalidad de cada vino. Como ya se sabe, se trata de un corte con base Tannat, que se complementa con Merlot y Tempranillo. Los varietales llevan una crianza por separado en barricas de roble francés y americano por 14 meses. El ensamblado final se realiza a través de sucesivas degustaciones. Como siempre sucede las opiniones de los participantes no fueron unánimes. Algunos destacamos al 2005, por su elegancia y señorío. Otros alabaron el carácter y pujanza del 2009 que augura un futuro muy auspicioso. Finalizada la cata se sirvió una cena en base a cordero braseado.

Comportamiento del clima 2005 – 2009

Resumimos la exposición de Eduardo Boido en referencia al comportamiento del clima en el período comprendido.

Año 2005

Enero presentó lluvias por encima de la media, pero durante la madurez, las lluvias disminuyeron y las temperaturas máximas fueron más bajas que el promedio de los veranos del Sur.

Año 2006

Un invierno muy tenue con apenas 8 heladas y poca lluvia. Sin embargo en enero llovió por encima de la media, a pesar de ello los vinos presentaron agradables notas aromáticas.

Año 2007

Un enero muy seco, con temperaturas altas comparadas con el resto de los años presentados en esta degustación. Esto produjo uvas de mucho color y baja acidez.

Año 2008

Invierno muy frío, con más de 40 heladas. En la cosecha de la Tannat se registraron lluvias que resultaron en niveles de alcohol probable por debajo de la media.

Año 2009

Un mínimo histórico de precipitaciones en el período vegetativo (octubre – diciembre), redundó en pequeñas uvas de gran concentración. Al cosechar se destacó elevado contenido en azúcares y color subido en las tres variedades.

08/07/2012 Fuente: www.catadores.net

subasta 2

Una botella por 38.000 euros

 

Esta pieza de 1774 integra un lote que fue subastado en Ginebra. Calificado como “el vino de los reyes y el rey de los vinos”, el “vin jaune” es considerado uno de los mejores del mundo y es exclusivo de la región de Jura, donde se obtiene a partir de la cepa local Savagnin Blanc (no confundir con la Sauvignon Blanc de Burdeos).

 

Agradecemos a Celia Viana esta colaboración.

En este remate se ofertaron un total de 779 lotes de vinos valorados en 1,7 millones de euros (2,1 millones de dólares).

Este varietal formó parte de un lote que la familia Vercel -una de las más antiguas productoras de vino de la región de Jura, al este de Francia- conservó durante ocho generaciones en una bodega de Arbois y del que, según cuenta la leyenda, el químico Louis Pasteur tomó una botella para brindar por su admisión en la Academia Francesa en 1882.

En 1994 un grupo de veinticuatro expertos probaron una botella de ese mismo lote de vino dorado, y lo calificaron con una nota de 9,4 sobre 10, lo que le ha valido obtener el sobrenombre de “el vino de los reyes y el rey de los vinos”.

Durante la subasta otros vinos alcanzaron precios elevados, si bien ninguno superó en edad y coste a este “vin jaune”; destacó un lote de 12 botellas de Mouton Rothschild de 1945, considerado “uno de los mejores vinos de todos los tiempos”, que fue vendido por 134.347 euros (172.050 dólares), impuestos incluidos.

Asimismo, una colección de seis “magnums” (botellas de 1,5 litros) de Château Latour de 1959 alcanzó un precio de 43.183 euros (55.250 dólares), mientras que una caja de tres botellas de Romanée-Conti de la cosecha de 1999 se vendió por 40.304 euros (51.551 dólares).

20/05/2012, Celia Viana – Fuente: EFE